Canciones de cuna de Puerto Rico

Reproducción del artículo en el Boletín de Artes Populares Num. 7 del Instituto de Cultura Puertorriqueña (2da Edición 1998)

La canción de cuna

¿Quién de nosotros al tener un niño en bra- zos no ha intentado improvisar una canción para
agradarlo, dormirlo, o sencillamente expresarle nuestros sentimientos?

“Cantar a los niños es cosa universal…” nos dice el Dr. Marcelino Canino en un libro que de dica a la canción de cuna en la tradición nuestra.

Nos dice también que la nana o canción de cuna (turuletas) tiene una doble función: además de expresarle al niño cosas agradables (el amor materno), lleva al niño a la realidad de al vida, al “dramatismo del mundo”: la madre canta sus penas e infortunios en un arrullo suave y tierno, aunque melancólico.

Aunque me ves que canto
mis penas siento.
canto por darle alivio a
mis tormentos’

Para lograr que se duerma, la madre recurre a las más hermosas palabras, donde pone de manifiesto todo el sentimiento que la embarga.

¡Pimpollo de canela.
flor en capullo,
duérmete, vida mia,
mientras te arrullo!

Afirma el Dr. Canino que no siempre las coplas van dirigidas al bebé aunque tienen el mismo ritmo y estructura. La madre aprovecha ese momento en que duerme el niño para exteriorizar sus preocupaciones.

Estas primera canciones que el niño escucha lo van adentrando en la vida, en la realidad, aunque de una manera subjetiva. Este es el primer contacto del niño con el arte. Es por eso que una vez adultos siempre es recuerda esa etapa de nuestra vida con añoranza, puesto que éstas fueron las primeras pinceladas a nuestra sensibilidad.

La canción de cuna, como todas las manifestaciones folklóricas no tiene formas definidas
ni únicas. Precisamente esa es una de las características del folklore: al moldeabilidad o plasticidad. De ahí que se den tantas versiones de una misma canción. Las madres adoptan y adaptan la copla, cambiándolas e introduciéndole nuevos vocablos o expresiones, según su criterio.

Por su naturaleza, la canción de cuna es propicia para al creación poética: al madre se desborda en frases delicadas y metafóricas:

En el mar de Cupido
navega un peine,
en la ola que hace
mi amor se duerme


El lenguaje utilizado en estas canciones es familiar, cotidiano. La métrica es sencilla, uti- lizándose con mayor frecuencia la seguidilla.

En sus primeros meses, el bebé apenas tiene control de su cuerpo y de sus movimientos. La madre entonces canta para enseñarle:

Pon, pon,
el dedito en el pilón…

El niño trata de imitar los movimientos de la madre y si ol logra tiene al recompensa del abrazo y el beso. Luego continúan con:

La linda manita
que tiene el bebé
¡qué linda, qué mona!
¡qué graciosa es!

La madre y el niño balancean la mano mientras ésta le canta.

Para ayudarlo a caminar…

Andando, andando,
que la Virgen
lo va ayudando…

Si quiere que reconozca las partes de su cuerpo el canta (contando) para que aprenda a aser- ciar al palabra con el gesto:

Boquita, una
boquita, dos,
boquita, tres,
boquita, fue.


Ojito, uno,
ajito, dos,
ojito, tres,
ojito, fue.

Continúa así con las otras partes del cuerpo. Cuando el niño tiene un golpe al madre lo consuela pasando al mano sobre al parte afectada mientras le dice:

Sana, que sana
“cuerpito” de rana,
si no sanas hoy,
sanas mañana

( “Cuerpito” no es la palabra que se usa la mayoría de las veces, sino la otra).

La madre juega de diversas formas con el niño: dando palmadas, poniéndole algún objeto liviano en la cabeza, señalando los deditos de su mano, meciéndolo en los brazos « en el coy (hamaca). Todos estos juegos tienen su canción o su diálogo. Veamos algunos de estos últimos:

El gallo pelón

Se le pregunta al niño:
-¿quiéres que te cuente el cuento del gallo pelón?
Si el nino responde que sí, se le dice:
-Pues el galo se peló
yse volvió al tejao ¡Ya está contao!
Vuelve y se el pregunta al niño hasta que se cลารณก:

El gato

Se le pregunta al niño: ¿Quiéres que te cuente un cuento? Cuando el niño responde que sí se le dice:

Este era un gato
que tenía las patas de trapo
la cabeza al revés…
¿quieres que te lo cuente otra vez?

Se continúa con ol mismo hasta que cambian de juego. El cuento de los dedos se dice sosteniendo la manita del niño y apartándole los deditos uno a uno:

Este dedo fue a la plaza (meñique)
este trajo un huevo (anular)
este lo frió (mayor)
este el echó sal (indice)
y este pícaro se lo comió (pulgar)

Al terminar el último verso se hace como que le vamos a comer el dedito al nene.

A continuación el presentamos un escogido de canciones de cuna recogidas por Maria Cadilla de Martinez, Marcelino Canino, Monserrate Deliz yJuan Angel Tió Nazario:

Este nene chiquitito,
no tiene cuna:
su padre es carpintero.
que el haga una.

A la mar que te vayas
me voy contigo.
pa’ mecer ne las olas
a mi nenito.

Angelitos
vienen volando
a llevarse a este niño
que está llorando.

A dormir se recogen
ya los turpiales;
y a dormir va mi nene
porque ya es tarde.

Ay, cielo, cielo.
ay, cielo hermoso,
qué será de este niño
si no lo gozo!

Duerme mi niño,
duerme, mi sol,
que tu madre querida
te da su amor.

Duérmete, nene
no llores, no,
que tú no estás solito,
aquí estoy yo.

A la Virgen del Carmen
le estoy rogando
que me duerma esta niña
que está llorando.

Adormir, a dormir
pajarito al monte
a dormir, a dormir
que ya es de noche.

Ay, nene chiquito
si te durmieras
más de lo que te quiero
yo te quisiera.

Este niño tierno
se quiere dormir
háganle la cama
en el toronjii.

Duérmete mi chiquito
que viere el cuco
y se come a los niños
que lloran mucho.?

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